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En este cuarto artículo me voy a centrar en el tercer y último trimestre de gestación, de la semana 29 hasta el parto (semana 38+3). Comentaré los mismos aspectos que en el último post, pero adaptado a este trimestre: sensaciones generales de este periodo, mencionar las visitas médicas, y las recomendaciones deportivas, incluyendo mi experiencia y adaptaciones al ejercicio.


s34. Ecografía del 3r trimeste

SÍNTOMAS EN MI TERCER TRIMESTRE

Fue otro periodo de cambio en cuanto a síntomas, especialmente a partir de la semana 30, aunque un poco menos llevadero que el segundo, emocionante porque ves que se acerca la fecha de parto y empiezas a preparar la llegada del nuevo miembro de la familia.

  • Pubalgia, igual que las semanas anteriores, fue a más, pero lo tenía más controlado porque ya no corría, evitaba andar demasiado y los ejercicios que me dolían (como las patadas de glúteos, lunge lateral, …). Además, me ponía un cinturón pélvico durante los paseos o para hacer algunas tareas de pie, que me ayudó bastante.
  • Molestias en la zona baja del abdomen a partir de la semana 34 diferentes a las de la pubalgia y similares a los dolores menstruales. ¿Puede que fuera debido al encaje del niño? Y a partir de la 37, que las molestias fueron en aumento, ya eran bastante desagradables, incluso para andar o dormir.
  • La barriga ya no paraba de crecer, y hacia la 32 ya se notaba en las actividades diarias (ponerse los zapatos, depilarse, pedalear, …), adapte un poco los movimientos y la bici para la nueva morfología.
  • Movimientos fetales, igual que en el segundo trimestre, se notaba muchísimo, además con más fuerza y apreciando si eran los pies o los codos, era bonito aunque a veces demasiado movido a la hora acostarnos.
  • Peso, seguía el incremento y llegué a acumular 8,5 kg desde el inicio del embarazo, en este trimestre pasé de los 54,4 kg a los 57,5 kg.
  • Hambre, a diferencia de otros trimestres, en los que no noté una gran diferencia a pesar de que comía mucho para la actividad que hacía, en este sí que tenía más apetito. No me estuve de mucho, y comí algo peor, aunque sabía que seguramente era más sensación que necesidad (¿culpa de la leptina? ¿Nervios? ¿Más tiempo libre?). El aumento de hambre y la reducción de la actividad, coincidieron con más comidas fuera de casa y más excepciones, así que en este periodo, el incremento de peso no solo fue por el crecimiento del bebé.
  • Calostro. Sobre la 30 vi aparecer las primeras gotas de calostro, en la aureola del pecho, pero no fue a más ni me salía si no lo tocaba.
  • Ganas de orinar frecuentes, muy parecidas a los otros trimestres, diría yo. Incluso en el primero fue más intenso que en el último. Lo único que a veces presionaba directamente en la vejiga y daba sensación diferente y de pis urgente, y sí que a partir de la semana 37 por las noches me levantaba más de 1 vez.
  • Acidez, en algún día puntual tuve reflujo y acidez estomacal, pero coincidía con comidas más elaboradas, fuera de lo habitual, o después de largas sobremesas. El agua con gas me ayudaba un poco para paliar estos síntomas, aunque lo mejor era evitarlo, si no, para casos muy pesados, el Bianacid también ayudaba.
  • Contracciones «Braxton Hicks», igual que en el trimestre anterior, no fueron a menos, aunque tenía más controlado y hacía actividades menos estresantes. Me había acostumbrado, pero a partir de la semana 38 (la semana del parto) era un poco molesto, porque me presionaba más en la parte baja y me daba sensibilidad diferente en toda la región pelviana / lumbar.
  • Sensibilidad y líbido. Relacionado con la sensibilidad pélvica comentada en el punto anterior, sobre la semana 36 noté cambios y molestias en la zona interna de la pelvis y vagina, afectando un poco en las relaciones sexuales, ya que eran un poco más incómodas y, consecuentemente, en la líbido, que disminuyó un poco en este último periodo.
  • Emociones. Cada trimestre tenía lo suyo, en este creo que estaba mucho más tranquila, no solo porque tenía más tiempo para mí, sino porque dejé de sufrir por las posibles complicaciones del embarazo, sabía que Aran (el bebé) estaba muy desarrollado y que si salía ya tenía posibilidades de sobrevivir. Teníamos un poco de nervios porque nos venía un cambio en la vida, sería nuestro primer hijo y supondría un cambio de vida, de los hábitos diarios, en la organización de la casa, del trabajo, un gran cambio como mujer y también en la pareja, asustaba un poco pero teníamos ganas. Oriol también lo veía más cerca y más real, estaba emocionado e implicado, empezamos a compartir un poco más y era muy emocionante. No tenía miedo del parto, tenía ganas de que llegara el día y vivir la experiencia, a la vez, me daba pena saber que ya no lo sentiría más dentro de mí, y que en principio no iba a repetir esa experiencia de la gestación (nunca digas nunca, pero… es la idea).
s34. Foto de Noelia Botto

RECOMENDACIONES DE EJERCICIO FÍSICO

Es muy importante seguir con el ejercicio físico si no hay contraindicaciones médicas, a pesar de que sea el que cueste un poco más por las posibles incomodidades que aparezcan, siempre se puede adaptar y hacer alguna cosa. El objetivo de este periodo ya cambiará un poco e intentaremos que la mujer se mantenga fuerte pero sobre todo móvil y flexible, preparándola para el día del parto.

ver vídeo para conocer los ejercicios de movilidad

TIPOLOGÍA DE EJERCICIOS. RECOMEDACIONES Y PRECAUCIONES

En cuanto a la tipología de los ejercicios, adaptaremos un poco más que en los otros trimestres según el volumen de la barriga y otras molestias. Se deberán evitar también los deportes de contacto, el buceo, las apneas y valsalvas, las sesiones muy largas y situaciones de hipertermia, y puede que el impacto.

Sería recomendable realizar ejercicios de tonificación en el gimnasio o con autocargas (evitando esfuerzos máximos que provoquen valsalvas o que aumenten la presión abdominal), ejercicios de movilidad de cadera en el suelo o en el agua (dejo algunos ejemplos en este video -> enlace), elíptica o andar alegre si no molesta, bicicleta estática siempre y cuando se hagan adaptaciones para ir más cómoda (separadores de pedal, elevar el manillar, …), la natación o los ejercicios en el agua son ideales para mejorar la circulación y notarse menos pesada aunque sea para un rato. Además, también se puede asistir a las clases específicas para embarazadas, donde los profesionales dirigen ejercicios variados para las que les cuesta hacerlo por su cuenta o prefieren hacerlo en tribu.

Igual que en los otros trimestres, es importante cuidar el suelo pélvico e intentar minimizar la diastasis abdominal. Además, siempre se debería realizar ejercicio en horas poco calurosas o con una buena ventilación para bajar la temperatura corporal, cuidar la nutrición e hidratación durante la actividad, y especialmente, escuchar al cuerpo y adaptar el ejercicio a diario según las sensaciones y energía.

DURACIÓN E INTENSIDAD

En cuanto a la duración e intensidad, para el tercer trimestre haría una recomendación muy abierta, ya que hay muchos cambios en este periodo y será necesario adaptar mucho más. Debido al volumen, el peso adquirido, la sensación de falta de aire o cansancio, etc. seguramente el cuerpo pedirá más descanso, más movilidad y actividades más cortas y menos intensas, más aeróbicas o sin cambios de ritmo, pesos más ligeros o con el propio peso corporal (autocargas).

s37+4. Paseo por la Costa Brava, GR92

MI EXPERIENCIA Y ADAPTACIONES

Dentro del trimestre tuve diferentes fases en cuanto a sensaciones: de la semana 30 a la 32 noté un bajón energético, pero me recuperé hasta la 36, que estuve bastante bien a pesar de que iba aumentando rápido el volumen de la barriga, y consecuentemente, la falta de aire o la pesadez en las piernas. Luego, a partir de la 37/38, la cosa cambió mucho, me encontraba muy incómoda y limitada debido a las molestias en la zona baja del abdomen y lumbar.

  • No corrí ningún día ya, pero si que iba a andar a diario con Maui, paseos de 30 a 90′ (no más por el dolor de pubis) y a partir de la semana 38 ya más despacio y muy incómoda.
  • Hice todas las sesiones de bici indoor, en el rodillo, tenía energía para pedalear 1-3 días a la semana, pero a partir de la semana 34 estaba incómoda en la posición habitual, así que pusimos unos separadores de pedal (1,5cm aprox. por lado) y levanté un poco la rueda delantera para subir el manillar. Ideal hubiera estado una bici de «spining» más configurable, pero aún se iba con mascarilla en el gimnasio y me daba pereza. Además de las sesiones indoor, me seguí desplazando con la bici de paseo (mi vehículo principal para trayectos de 5-20′) hasta la semana el parto, que ya no estaba muy cómoda. Así pues, dejé ambas bicis de lado en esa semana 38.
  • Iba a nadar entre 2 y 5 días a la semana con el objetivo de moverme un poco, sentirme desgravada y acabar en el jacuzzi para hacer 5-10′ de movilidad de cadera. Fue la actividad más agradable y que pude aguantar hasta el final del embarazo. La piscina era una maravilla, especialmente en la recta final, que me sentía más pesada o comprimida fuera del agua, con el grupo ya me costaba, no tenía ganas de esforzarme y los virajes no eran lo mismo, así que me ponía en a cola y al ritmo que saliera (1:40-1:45). Algunos días también iba sola para hacer un poco de relax después de las sesiones de fuerza.
  • Incorporé el trabajo de fuerza en este trimestre, como me notaba más limitada en los otros deportes (correr/andar y bici), ya no me daba tanta pereza. Iba al gimnasio 1-2 días a la semana para hacer fuerza con máquinas o autocargas, además me apunté al grupo de entrenamiento para embarazadas de BHealthy (1 día a la semana, al aire libre) y allí hacíamos un poco de movilidad, tonificación y relajación.
s34. Compañeros de equipo T3 Team, en el Dir Sant Cugat

El resumen de estas semanas en gráficas:

OTRAS RECOMENDACIONES

Igual que en las anteriores publicaciones (T0, T1, T2), no quiero hacer hincapié en las recomendaciones nutricionales, porque no es mi competencia, pero yo tuve el mismo cuidado que en otros trimestres, aunque ya no tomaba ácido fólico, algún día un extra de omega-3 y especialmente una dieta sana y variada, respetando los alimentos menos recomendados (nada de alcohol, crudos, altos en mercurio, etc.) y sin obsesionarme en nada, permitiéndome las excepciones en los días que comíamos fuera.

Para la piel, seguir con la crema antiestrías y crema solar alta para evitar las manchas, igual que en el trimestre anterior. Yo combiné la isdín con la trofolastín, ya que el crecimiento de la barriga era superior que en los otros meses y parece que es algo más efectiva.

En cuanto a la preparación al parto, es buen momento para hacerlo si se desea, para el primero siempre es recomendable. Se puede hacer gratuitamente a través de la Seguridad Social, leyendo libros que inspiren en el tipo de parto que se desea, conociendo experiencias de otras mujeres, etc.

Tema de fisioterapia y masaje perineal, es recomendable acudir a una fisioterapeuta especializada para conocerlo y valorar si se quiere hacer o no. En mi caso, justo hice el curso de «fisioterapia en la maternidad y para el suelo pélvico» en la semana 32, allí lo aprendí y me di cuenta de las restricciones en mi abdomen. Así que en la semana 33 y 34 acudí a la fisioterapeuta Laia Oliver para reducir un poco la tensión abdominal y poder darle más espacio al niño e intentar mejorar el dolor de pubis. En cuanto al masaje perineal, no es agradable (para mi gusto…) y la verdad es que no lo hicimos (en casa del herrero, cuchillo de palo), aunque se recomendaría empezar sobre la semana 34, hasta el día del parto: unos 5′, 3-4 días a la semana.

Para el día a día, recomendaría no estar mucho rato en la misma posición: ni tumbada, ni sentada, ni de pie, … Ir variando, lo que pida el cuerpo siempre que sea posible. Al tumbarse y levantarse, siempre con cuidado no aumentar la presión abdominal y hacer el paso de reclinarse lateralmente. Y para dormir, ideal de lado, puede que con el aumento de la barriga estar incorporada en el sofá o tumbada boca arriba de mayor sensación de falta de aire.

VISITAS Y PRUEBAS Médicas

Entre analíticas, vacunas y visitas hicimos:

  • Semana 31. Reunión online con el Centro de Nacimientos de Martorell. Está impartida por las matronas del Hospital de Martorell y la hacen cada 3r martes de cada mes (enlace), y es puramente informativa, sobre el centro y funcionamiento.
  • Semana 31. Visita con la matrona + Vacuna de la Tos ferina, Difteria y Tétanos.
  • Semana 33. Analítica del 3r Trimestre, rutinaria.
  • Semana 34. Ecografía del 3r Trimestre, rutinaria y valoración de la posición. Ya lo vimos en posición cefálica y en un percentil normal.
  • Semana 35. Visita a Centro de Nacimientos, dentro del Hospital de Martorell. Las matronas del centro nos cogieron los datos, información de mi embarazo, el plan de parto provisional y nos informaron del procedimiento una vez se iniciara el parto.
  • Semana 37. Visita con la ginecóloga del CAP Rubí + prueba del estreptococo (que salió negativa)
  • Semana 38. Llamada telefónica con las matronas de Martorell para ver que estaba todo bien y citarme de nuevo para la semana 40.
  • Semana 38. Visita con la matrona en el CAP Rubí para ver que todo iba bien, valorar la posición del bebé y citarme para hacer monitores en el Hospital Mútua de Terrassa, para la semana 40, que no pensaba hacerla porque ya visitaría las matronas de Martorell, además que no creía conveniente hacer monitores en la s40.
  • Semana 38+3. Rompo aguas a las 15 h y a las 19 h entramos en el Centro de Nacimientos del Hospital Sant Joan de Déu de Martorell, para seguir con el parto y dar a luz a Aran.

PLAN DE PARTO

Cada mujer o cada pareja tiene una idea de como quiere ser el parto, dónde y como dar a luz, que desean tener preparado para el puerperio, etc. Una tiene unas expectativas y el plan de parto es una pauta para que, si todo va bien, se puedan mantener las preferencias. El plan de parto se puede descargar online, pero suele proporcionarlo la matrona que lleva el seguimiento del embarazo.

MI PLAN DE PARTO

Personalmente y juntamente mi marido, marcamos las preferencias en el plan de parto del propio Centro de Nacimientos. Entre otras cosas, así a destacar, marcamos algunas preferencias que luego se pudieron respetar todas:

  • No realizar monitores durante el parto (sí que me los hicieron al llegar, aunque nos preguntaron antes), si auscultación con doppler de vez en cuando.
  • No ponerme una vía intravenosa ni cualquier tipo de medicación como antibióticos, epidural u oxitocina.
  • Poder seguir mi instinto en todo momento, sin pautas para los pujos ni ayudas externas para sacar al bebé.
  • Desprendimiento fisiológico de la placenta, algo dirigido por las matronas. Y no la guardamos ni donamos.
  • Pinzamiento del cordón tardío, cuando quisiera mi marido.
  • Piel con piel >2 horas y todas las pruebas del recién nacido sin separarlo de nosotros. En algún caso, como el pesaje o la toma de medidas, si se separó momentáneamente pasados más de 6 h de piel con piel.
  • Inyección de Vitamina K.
  • No hacerle la profilaxis ocular con el antibiótico.
  • Aceptar el asesoramiento para la lactancia materna.
  • Estancia al hospital 48 h, así salíamos con las pruebas hechas del talón y audición, y la lactancia establecida.
  • El hospital ya no permitía visitas, cosa que se agradeció mucho para poder estar tranquilos y todo el día sin ropa, a excepción de las braguitas con las compresas esas enormes.

MALETA PARA EL HOSPITAL

El tema de la maleta para el hospital (si se desea parir allí y no en casa), que mucha gente pregunta si ya la tienes lista como 4 meses antes… bueno, sí que está bien tenerla preparada con tiempo, en cuanto se desee, para no tener que improvisar mucho en plenas contracciones si se quiere llevar mucha cosa, pero a nosotros nos sobró muchísima cosa / ropa, porque al final, solo utilizamos:

  • Comida y zumo de manzana
  • Los cargadores de teléfono
  • Una muda para sacar al peque del Hospital
  • Una muda extra para nosotros
  • Unas cinco braguitas que luego fueron a la basura (compresas las daban allí)
  • Algunos pañanales de recién nacido
  • Jabón y toallas para la ducha (¡no había!)
  • La sillita, grupo 0, para el coche

El parto

El parto y la experiencia en sí lo comentaré en el siguiente post (T4).

VALORACIÓN PERSONAL DEL TRIMESTRE

Aunque en el anterior post (T2) dije que el segundo trimestre era el mejor periodo de la gestación, este tercero no estuvo mal considerando el final feliz :). Es cierto que aumentan las limitaciones, el ejercicio se ve mucho más condicionado y los últimos días se hacen muy largos debido a las molestias y el mal dormir, pero también es emocionante saber que pronto conocerás al bebé que llevas dentro y que, por fin, le veréis la carita.

CONSEJO GENERAL

Igual que en el trimestre anterior, aprovechar para disfrutar del momento, de la experiencia. Intentar estar positiva, confiar en que el bebé se pondrá boca abajo e imaginar que el parto irá genial. Para facilitar estos dos puntos, el ejercicio y la fisioterapia pueden ayudar a que todo vaya sobre ruedas.

Estas semanas, aún más, buscar el tiempo para cuidarse, leer, dejar de trabajar unos días antes de la FPP para ir más descansada o por si se avanza el parto, tenerlo todo organizado. Es un buen momento para preparar la maleta del hospital o dejar la lista hecha para cuando llegue el momento, en el que estará la pareja nerviosa, no dejarse lo que queremos. Aprovechad para hacer una última escapada en pareja, sin ritmos ni obligaciones.

Comparándolo con una competición, pensar que los malos momentos pasan, porque todo se acaba. Tanto los últimos días (si no son una maravilla), como el momento del parto. Así que a disfrutar del momento a pesar de que no se esté en las mejores condiciones físicas, porque cada embarazo o parto son únicos, igual que cada competición.

LECTURAS

Recomendaría los mismos libros que en el primer y segundo trimestre, si aún no se han leído, y añadiría alguno específico del parto, lactancia o posparto. Las guías de ejercicio no las utilizaría y escucharía más el cuerpo, adaptando según a lo que hayamos hecho hasta entonces. Yo no leí mucho sobre «hipnoparto», pero puede que ayude para afrontar mejor el momento del parto y soportar mejor los dolores físicos.

Este tercer artículo está centrado en el segundo trimestre, de la semana 13 a la 28. Comentaré los mismos aspectos que en el último post (T1), pero adaptado a este trimestre: sensaciones generales de este periodo, mención de las visitas médicas y las recomendaciones deportivas, incluyendo mi experiencia y las adaptaciones al ejercicio.


SÍNTOMAS EN MI SEGUNDO TRIMESTRE

La mayoría de los síntomas del primer trimestre desaparecieron a las 14 semanas, sí que empezaron otros, pero a pesar de esto, fueron unas semanas muy bonitas y el mejor periodo de la gestación.

  • Pubalgia, empezó a molestarme pronto los ligamentos del pubis, especialmente después de correr, y fue incrementando tanto que a las 22 semanas lo dejé por qué luego no podía ni andar. El dolor de pubis y aductores no cedió sino que fue en aumento, era molesto por qué incluso andando >1 h me afectaba bastante.
  • La barriga empezó a salir, aunque hasta la 24/26 no se notaba demasiado, a las 16 semanas ya iba más cómoda con pantalones premamá, pero en el día a día no afectaba a los movimientos.
  • Movimientos fetales, a partir de la semana 18 empecé a intuirlo, pero a partir de la 20 era muy evidente, incluso Oriol podía notarlo a través de la piel, algo superbonito y emocionante.
  • Peso, ya se notó el crecimiento, pasé de 48,8 kg a 54,2 kg (5,2 kg desde el inicio).
  • Rampas, empezaron durante alguna actividad puntual, en la zona de psoas / abdomen, si apretaba en bici, por ejemplo, luego aparecieron por las noches que me acostaba más cansada, en los gemelos y aductores.
  • Ganas de orinar muy frecuentes, era incómodo, especialmente durante el ejercicio, porque corriendo necesitaba parar cada 10-20′, que por el monte no era muy problemático, pero si incómodo; y en bici, puede que cada 15-30′, con lo que salir al exterior y con gente ya lo veía menos factible y a partir de la semana 23 ya solo hacía rodillo y la bici la cogía para desplazamientos diarios; nadando al estar en horizontal y no presionarme más la vejiga, no tenía este inconveniente.
  • Tirantez en el ombligo y barriga, a partir de la 25 algunas veces notaba como una tirantez fuerte en el ombligo, especialmente andando o nadando, que era algo incómodo.
  • Náuseas, aunque desaparecieron en la semana 11, a la 25 volvieron ligeramente hasta la 28, pero más suaves y en ocasiones puntuales, como después desplazamientos en coche o días en que no comía igual, justo coincidió con una semana en Gran Canaria, dónde cambiamos la rutina.
  • Contracciones «Braxton Hicks», a partir de la semana 27 me aparecieron. Las contracciones de Braxton son buena señal de que la madre se mantiene activa y de que tiene mayor probabilidad de parto fisiológico normal. A mí me aparecieron después de un fin de semana fuera y un poco ajetreado. Eran muy habituales durante el ejercicio, se me mantenía dura la barriga mucho rato, luego a la noche en reposo aparecían, pero duraban unos 30″ y se relajaba. Estas contracciones son más comunes hacia el 3.er trimestre como preparatorios al parto, pero mi útero ya se puso las pilas unos días antes y tenía muchísimas (>5/h), y me asusté un poco después de leer lo que no debía por internet, además también noté como un trozo de tampón muscoso eliminado, así que visité a la ginecóloga (s.29), que revisó el cuello del útero y me dijo que siguiera con mi vida normal y activa. Sí que la matrona y la fisioterapeuta me recomendaron más tranquilidad, pero vaya… que si tuviera que fiarme de las revistas o artículos que se encuentran en Google, estaría encamada y sería peor para el cuerpo y el bebé.
Contracción braxton hicks

RECOMENDACIONES DE EJERCICIO FÍSICO

Si no hay contraindicaciones médicas, es muy importante seguir con el ejercicio físico y, el objetivo de este periodo será el mismo que en el primer trimestre: mantener a la mujer activa, fuerte y sana, para reducir los diferentes riesgos de la madre gestante y, a la vez, aportar los múltiples beneficios al bebé.

En cuanto a la duración e intensidad, para el segundo trimestre daría las mismas recomendaciones que en el primero (T1). Y en cuanto a la tipología de los ejercicios, sería muy parecido, es decir, que se pueden practicar la mayoría de deportes, pero evitar los de contacto, el buceo, las apneas y valsalvas, así como las sesiones muy largas y situaciones de hipertermia. También tomaremos otras precauciones →

PRECAUCIONES

  • Para el suelo pélvico: destacar en este trimestre, que según el peso acumulado, que presionará el suelo pélvico, considerar actividades de impacto o carrera a pie más intensa, que podrían debilitar algo más esa musculatura y dar mayores problemas de incontinencia o prolapsos en la mujer.
  • Para la diastasis abdominal: intentar no hacer movimientos de flexión con el tronco, es decir, intentar incorporarse del sofá / cama / esterilla con cuidado y de lado para evitar aumentar la diastasis, ya que una presión y abombamiento de la barriga, fomentarían la separación del colágeno entre los rectos abdominales.

Y de manera general, es importante tener una buena ventilación para bajar la temperatura corporal, cuidar la nutrición e hidratación durante la actividad, y especialmente, escuchar al cuerpo y adaptar el ejercicio a diario según las sensaciones y energía.

MI EXPERIENCIA Y ADAPTACIONES

Soy autónoma y mis jornadas laborales seguían siendo bastante largas, entre 50 y 60 horas semanales repartidas en 4 lugares diferentes, hasta la semana 18, que fui reduciendo las horas como fisioterapeuta y finalmente me quedé a 0 h en la semana 20. A partir de ahí me centré en los entrenamientos personales, que correspondían a unas 30 h semanales, pero desde casa y en el horario que me antojara. Así que empecé a tener más tiempo para cuidarme: para comer mejor (sin prisas y sentada), para el ejercicio y para el descanso. Además, Maui ya dormía sola y del tirón, con lo que iba mucho más relajada.

En cuanto al ejercicio, me encontraba más fuerte y enérgica. En resumen hice:

  • Mantuve la carrera a pie hasta la semana 22, y por qué había alguna San Silvestre… pero me dolía mucho el pubis desde la semana 16 y fue en aumento. Me guiaba por la percepción del esfuerzo (4-5/10), que eran ritmos sobre 5:20-6’/km y no pasaba de los 90′ en los «cacos» por la montaña. También iba a andar más con la perra, aunque tampoco eran unas sensaciones maravillosas.
  • En bici aguanté fuera hasta la 23 y luego me centré en el rodillo, así podía parar a mear cuando quería, no hacía esperar a nadie y no pasaba frío. Mantuve las sesiones online (1d/s) con entrenamientos con cambios de ritmo cortos y adaptados a mi RPE y el resto de rodajes a Z1/2 o sesiones de Zwift «baby on board«. En general, la media de W oscilaba los 110-125w (vs. los 135-155w de cuando estaba en forma).
  • La piscina de momento iba bien, pude aumentar la frecuencia al tener más tiempo disponible, lo que el viraje empezaba a ser un poco raro al notar un bulto en la parte baja del abdomen, y en las series con el grupo, ya me metía detrás de la cola para ir a un RPE suave, a pesar de esto, no noté un fuerte declive en los ritmos, la media oscilaba en 1:35-1:45 (vs. los 1:25-1:30 de los meses antes, estando en forma).
  • No hice nada de gimnasio, ni movilidad, ni estiramientos… era algo que me daba un poco de pereza, a pesar de que sabía que era importante.

El resumen de estas semanas en gráficas:

OTRAS RECOMENDACIONES

En cuanto a alimentación, nada muy diferente al primer trimestre. Hay quien recomienda suplementación y hay quien no. Yo intentaba comer de todo y eliminé el suplemento de ácido fólico hasta la semana 24 aprox. que la matrona lo volvió a recomendar, creo que por rutina… y empecé a tomar puntualmente el Natalben Supra que lleva varias vitaminas y omega-3. «Casualmente» la digestión empeoró un poco los días que lo tomaba por la mañana. No seguía una dieta especial ni me abstenía de algún dulce, pero si al final del trimestre, tenía acidez o reflujo si comía fuera de casa (guisos, fritos, salsas, etc.).

La otra cosa que añadí este trimestre fue la crema antiestrías (la de Isdin), porque parecía que no al principio, pero la barriga empezó a crecer y la piel a estirarse.

VISITAS Y PRUEBAS MéDICAS

Entre analíticas y visitas hicimos:

  • Semana 14. Test ADN, a pesar de ser un poco reticente… al final hicimos el test (Melio) para valorar posibles fallos cromosómicos. Además de saber que estaba todo correcto, conocimos el sexo del bebé (¡era niño!).
  • Semana 21. Ecografía morfológica, para valorar todas las estructuras y descartar algunas malformaciones.
  • Semana 22. Visita matrona, para comentar los siguientes pasos y planificar las visitas.
  • Semana 24. Analítica del 2º T + Test Glucemia O’sullivan (1 tubo sangre + 75 g de glucosa en 250 ml + 1 h tubo + 2 h tubo). Este test no lo hubiera hecho, hay otras medidas para valorar la diabetes gestacional, además tampoco tenía muchos números de padecerla, pero mi matrona estaba haciendo un estudio relacionado con los hábitos y accedí a hacerla. Pero si nunca vuelvo a pasar por aquí, no lo haría de esta manera, me sentó fatal la porción de HC concentrado (mareo y ganas de vomitar).
  • Semana 27. Visita a la ginecóloga para valorar los resultados.
  • Semana 28. Inicio sesiones de preparación al parto y puerperio, ofrecidas por el CAP: 5×1 sesión semanal, online.
  • Semana 29. Visita ginecóloga del privado para el tema de las contracciones.

¿VACUNAS?

En este periodo de tiempo recibí varios mensajes para ponerme la vacuna recordatoria de COVID (la 3a), pero yo prefería esperar, además estamos muy seguros de que pasamos el COVID en enero (semana 21/22) y por último, la ginecóloga me la desaconsejó, así que no me la puse. Igual que la de la gripe, que la recomiendan muchísimo, pero como íbamos siempre con la mascarilla y no soy de cogerla habitualmente, tampoco me decidí para ponérmela.

VALORACIÓN PERSONAL DEL TRIMESTRE

Sin duda, el mejor periodo de la gestación, a pesar de algunas molestias y tener que adaptar algo más el ejercicio físico, como también reduje la jornada laboral y cambié los hábitos, tuve más tiempo para cuidarme. Además, al no tener prácticamente barriga, las actividades diarias no suponían un problema. El niño se movía mucho y la preocupación de sí algo no iba bien, había desaparecido, estaba más tranquila en general y disfrutamos del trimestre, incluso aprovechamos para hacer unas pequeñas vacaciones.

CONSEJO GENERAL

Poco más que disfrutar del trimestre, si una se encuentra bien, es un periodo de grandes cambios y nuevas experiencias, nuevas emociones y ya muy compartidas con la pareja. Yo recomendaría aprovechar para hacer algunas vacaciones, comprar utensilios necesarios, o la ropa tanto del bebé como la de premamá, empezar a pensar y a negociar el nombre, etc.

Buscar el tiempo para cuidarse y hacer una visita a la fisioterapeuta especializada para valorar suelo pélvico, que dé algunas recomendaciones y planificar más visitas: para liberar espacio o para aprender el masaje perineal (que enseñen los pujos no son necesarios ni recomendables). También puede ser buen momento para buscar un grupo de ejercicio específico para embarazadas (ej. BHealthy), para hacer un ejercicio diferente al habitual, conocer a otras mujeres en la misma situación y hacer «tribu».

LECTURAS / ENLACES

Recomendaría los mismos libros que en el primer trimestre, si aún no se han leído, es un buen momento para hacerlo. No he leído muchos, pero algunas lecturas que me han gustado, las vuelvo a mencionar: Guía para un embarazo consciente (Laia Casadevall); Guía del nacimiento (Ina May); Guías sobre ejercicio físico durante el embarazo: la Candiense (2019) y la Americana (2015); Video del CSD → enlace.

En cambio, algunos típicos como «que esperar cuando se está esperando» o «seremos padres», no me gustaron demasiado por la sencillez del contenido, desactualizado y poco científico.


En este segundo artículo, voy a exponer las recomendaciones deportivas para el primer trimestre y a comentar las adaptaciones deportivas que realicé, las visitas médicas, las sensaciones y la experiencia en general, desde el test positivo hasta la 12a semana.


INICIO DEL TRIMESTRE

En realidad, el primer trimestre empezaría con la fecha de la última regla, pero luego se ajusta con la ecografía y fecha de fecundación. En mi caso debe ser así por qué los ciclos no son de 28 días, sino de 35, es decir, que mi ovulación cae sobre el día 20 y al 35 empiezo el sangrado.

En nuestro caso pusimos como fecha de inicio (semana 0) el 11/08/22. Justo el día que recogimos a Maui (una lebrel italiano de 2 meses) y nos la llevamos a casa. El test positivo lo tuvimos el día 11/09/22, aunque hacía días que me encontraba como con síntomas premenstruales: dolor de pechos y «ovarios». El primer día me pesé, así tuve una referencia para ver la evolución: 49 kg fue el peso de partida.

PRIMEROS SÍNTOMAS

En otros artículos, webs, apps, revistas, … Podéis encontrar los primeros síntomas del embarazo, y es muy variable en cada mujer. En mi caso, creo que tuve bastante suerte y lo llevé bastante bien, aunque no me libré de algunos síntomas típicos desagradables, sabía que en un momento u otro cambiará y que era por una buena causa :).

De la 5ª a la 10ª semana, además del cansancio acumulado por mi día a día, tuve:

  • Dolor «de ovarios», tipo menstruación pero más suave.
  • Mucha sensibilidad, dolor y aumento en los pechos.
  • Estaba débil, sin fuerzas, lo podía ver claramente al subirme al rodillo, que no daba vatios ni tenía «chispa».
  • Tenía muchas náuseas pero sin llegar a vomitar.
  • También mareos, esa sensación de desmayo.
  • Las encías algo inflamadas, solo algunos días.
  • Sangrado por la nariz, puntualmente al levantarme de golpe.
  • ¿Sueño? Me preguntaban si tenía sueño… y sí que cada día caía rendida en el sofá antes de lo habitual, pero no creo que fuera exclusivamente por el embarazo, sino porque iba muerta cada día y por las noches no dormía demasiado, entre la perra y el insomnio. Del sofá a la cama me costaba volver a dormir, y cuando lo conseguía la perra venía a saludar cada hora, o se meaba, o se cagaba, además le daba vueltas a la cabeza, estaba preocupada por si todo iba bien, por la incertidumbre, más la emoción de lo que nos esperaba.
  • Bajé de peso, unos 1,3 kg (a 47,7 kg), aunque acabé el trimestre casi igual que empecé (48,8 kg).
  • Emocionalmente, tengo que confesar que no fue el mejor momento, y eso que nos entró una alegría inmensa por las ganas de ser padres y porque a mí me había costado muchísimo asimilar y mentalizarme, de pasar por un proceso de fecundación artificial, pero puede que por esta razón, estuviera demasiado preocupada por si lo perdía o por si habría algo que no iba bien, y no es que tuviera altibajos sin saber por qué, sino que era algo que me preocupaba constantemente y por las noches le daba demasiadas vueltas.

Como remedios, poco más podía hacer, para las náuseas te dicen que comas a menudo, pero no podía ni me apetecía, el salado entraba mejor que el dulce, bebidas como el Vichy ayudaban y otras como el café empeoraban. Pero en general, en el trabajo de pie y siempre con la mascarilla, tenía bastantes ascos. Por suerte, a la semana 11 todos los síntomas mejoraron bastante (y aparecieron otros → «T2»).

RECOMENDACIONES DEPORTIVAS

El título debería ser «recomendaciones de ejercicio físico en el embarazo», porque, antes de nada, me gustaría aclarar las diferencias entre Actividad física / Ejercicio / Deporte:

  • Actividad física es la actividad diaria en sí (ej. andar hasta el trabajo, hacer la compra u otras tareas del hogar, pasear al perro, etc.).
  • Ejercicio es la actividad que realizamos con alguna finalidad (ej. levantar pesas para tonificar, correr para mantener la capacidad aeróbica, etc.).
  • Deporte o el entrenamiento es la actividad efectuada con la finalidad de buscar un máximo rendimiento y que está bien planificada y orientada al objetivo del deportista (ej. entrenamientos específicos para ganar o acabar un triatlón).

El ejercicio será muy importante en todo el proceso de gestación, lo adaptaremos a cada trimestre y a cada mujer, pero aportará muchos beneficios para la madre y para el feto.

  • Para la MADRE: disminuirá el riesgo de padecer patologías como HTA, preeclampsia, aumento excesivo de peso, diabetes gestacional, depresión, también partos más soportables y menos cesáreas, etc.
  • Para el FETO: favorece la implantación y una placenta más sana, normopeso del bebe, probabilidades de que se coloque en posición cefálica, mayor capacidad intelectual, etc.

TIPOS DE EJERCICIOS

CONTRAINDICADOS:

  • Ejercicio que provoque hipertermia, por lo tanto, es importante regular la temperatura con una buena ventilación, realizarlo en horas que no haga mucho calor, no realizar actividades muy largas que acaban subiendo la temperatura corporal >39º, o acabar la rutina en la sauna.
  • Ejercicio que provoque valsalva, coger pesos muy elevados puede provocarlo.
  • Buceo y apneas.
  • Deportes de contacto que puedan provocar impactos directos.

RECOMENDADOS:

Los que no están contraindicados, así que en general, lo que a una le apetezca y esté acostumbrada. Actividades como correr, ciclismo o bici estática, natación, elíptica, gimnasio cuidando la activación del transverso, actividades dirigidas.

El objetivo, en el primer trimestre de embarazo, es mantener a la mujer activa y fuerte, con una placenta sana. A pesar de muchos mitos… si se respetan las actividades recomendadas y el embarazo no es de riesgo, no debemos preocuparnos por el feto ni riesgo de aborto. Tampoco por la madre, porque aún no hay mucho peso encima el suelo pélvico ni hay peligro de provocar mayor diastasis abdominal. En los otros trimestres se ajustará el tipo de ejercicio (T2, T3, T4).

DURACIÓN DEL EJERCICIO

Las recomendaciones para una embarazada son las mismas que para una persona adulta: mínimo de 150′ a la semana de ejercicio moderado, a poder ser combinado el ejercicio cardiovascular con el ejercicio de tonificación, además de la actividad física diaria. A no ser que tenga un embarazo de riesgo o alguna patología, por lo tanto, siempre debe estar validado por el ginecólogo y adaptado a cada mujer.

Igual que en el post anterior (T0), comentar que en este primer trimestre es recomendable ajustar el ejercicio a cada mujer, a lo que estaba acostumbrada y a los síntomas que tenga.

  • SEDENTARIAS: sería un buen momento para introducir el ejercicio, de manera progresiva y con la ayuda de algún profesional especializado.
  • ACTIVAS / DEPORTISTAS: mantener el ejercicio habitual si se tienen ganas y considerando las actividades contraindicadas.
  • DEPORTISTAS DE ÉLITE: valorar si es necesario seguir con el ritmo actual, pero se debería ajustar la carga al «nuevo objetivo» personal de criar un bebé y cuidar su cuerpo. Si la intención es seguir compitiendo a máximo nivel después de dar a luz, ajustar con los médicos y entrenadores.

Intensidad DEL EJERCICIO

RECOMENDACIONES: Lo ideal es controlar la intensidad por la percepción del esfuerzo, ya que la frecuencia cardíaca (FC) puede variar y tampoco corresponder con esta percepción, al igual que los umbrales de referencia. Así pues, la escala de Borg adaptada será una buena herramienta. Se recomiendan intensidades de 3-7/10, aunque no hay problema para seguir realizando intervalos a 9/10 relativamente cortos y con algo más de descanso de lo habitual, para que no estemos mucho rato en anaeróbico ni sea una sesión extenuante.

MI EXPERIENCIA Y ACTIVIDADES DURANTE ESTE TRIMESTRE

En cuanto a la duración, hice lo que pude por el poco tiempo disponible y malestar general. En cuanto a la intensidad, me encontraba débil, sin capacidad de poder realizar z2/3 ni series cortas. Recuerdo ponerme el pulsómetro en algún momento, como curiosidad, y era desastroso. Sí que se correspondían las pulsaciones con los vatios, pero era incapacidad de subir más de 125-130 ppm, y mi percepción del esfuerzo era mucho mayor que un 2 sobre 10. A partir del 2º trimestre, la cosa cambió (T2).

También adapté un poco el tipo de ejercicio, no solo por los síntomas desagradables sino por los comentarios de la familia. Aún hace falta mucha educación y deshacer mitos como que «correr no debe ser bueno», entre otros… Escuché todo tipo de comentarios, desde los consejos sin fundamento o frases como… «¡a ver si lo vas a perder!». Y yo, a pesar de tener fundamentos científicos para que pensaran lo contrario, como no preparaba nada y no es lo que más me apetecía, dejé de correr hasta la semana 11, que volví a los cacos con nuestra cachorrita Maui; En cuanto a la bici, a pesar de los típicos comentarios «a ver si te vas a caer…» (¡si en moto o coche hay más riesgo de accidente!!) sí que la mantuve, aunque salía menos fuera, pero por el frío y las ganas constantes de orinar, así que lo combinaba con el rodillo; Y sobre la natación, iba a la piscina menos de lo deseado por la falta de tiempo, pero seguía con el grupo habitual siempre que podía. El resumen de las 12/14 semanas:

RECOMENDACIONES NUTRICIONALES

Este apartado no es competencia mía, un nutricionista o la misma matrona orientarán mejor a cada mujer, pero si está todo bien, lo importante es seguir con una dieta sana y variada, además de suplementarla con ácido fólico. Yo también tomaba vitamina D porque me salía baja, pero no tomé ningún multivitamínico.

Se deben evitar los alimentos crudos, brotes o verduras que no están bien lavadas, precocinados o ultraprocesados, pescados grandes como bacalao o atún, … Todas estas recomendaciones también las explicará la matrona. Yo me congelaba el jamón tres días para poder comerlo, igual que toda la carne y el pescado. Comer sano y pensar que lo que se ingiera, alimentará a nuestro bebé.

VISITAS Y PRUEBAS MéDICAS

A pesar de querer dar a luz en un «Hospital» público (en el centro de Martorell, concretamente), al principio pensamos hacer seguimiento con la mutua privada, pero después de la primera visita, donde quedamos muy descontentos, lo hicimos a través de la Seguridad Social, desde el CAP Rubí, que estaba al lado de casa y el trato era muy bueno.

  • Semana 5. Visita con el «privado», en el Hospital General Catalunya, donde nos confirmaron el embarazo.
  • Semana 8. Visita con la matrona, nos dio toda la información, recomendaciones y planificación de las visitas.
  • Semana 10. Analítica general del 1.er trimestre.
  • Semana 12. Ecografía 1.er trimestre, valoración del feto y triple screening.
  • Semana 13. Visita con ginecóloga para comentar todos los resultados, que estaban correctos y sin riesgo elevado de alteraciones cromosómicas.

VALORACIÓN PERSONAL DEL TRIMESTRE

Personalmente, aunque valore positivamente el inicio del embarazo, se me hizo largo, fue un trimestre bastante duro, tanto a nivel emocional como físico en general, por el miedo a perderlo, porque no me encontraba muy bien, y además se nos juntó con la cachorra que era bastante guerrera día y noche. También añadí dos lugares de trabajo extra como fisioterapeuta, con lo que no tenía tiempo ni de comer bien ni de hacer demasiado ejercicio, entre otros temas personales y familiares que no ayudaron. Me sentía muy mal por no cuidarme en este momento tan importante del desarrollo fetal. Por suerte, a partir de la semana 11-12 muchos síntomas desaparecieron, Maui pasaba mejores noches y pude descansar y afrontar el día a día algo mejor.

CONSEJO GENERAL

Después de lo vivido, como consejo en general, diría que cada una escuche su cuerpo y adapte la actividad diaria y el ejercicio físico, siempre con cabeza y fundamento, y si es necesario, contar con la ayuda de algún profesional especializado. Es importante escuchar las opiniones, pero siempre tener criterio propio, no dejarse influenciar por todos los consejos que se reciben y leer buenos libros. Nadie mejor que una misma sabe lo que siente y que le preocupa. Y especialmente, nadie más que una misma quiere tanto al bebé que lleva dentro, por lo que seguro que no hará nada que le pueda perjudicar. Aun así, es fundamental que el entorno lo vea de la misma manera y se respeten las decisiones de la mujer y de la pareja.

LECTURAS Y ENLACES DE INTERÉS

  • Para acabar, dejo algunas lecturas generales que me han gustado mucho: Guía para un embarazo consciente (Laia Casadevall); Guía del nacimiento (Ina May)
  • En cuanto al ejercicio, las guías más actualizadas son la Candiense (2019) y la Americana (2015). También hay un video del CSD en español, corto y bonito → enlace

Este será el primer artículo relacionado con la propia experiencia del embarazo. Publicaré cinco artículos (T0 -> T4), desde la búsqueda hasta la recuperación posparto, por qué no solo es importante considerar y cuidar el periodo gestacional, sino que también lo son los meses previos y posteriores al nacimiento.

Los diferentes artículos estarán enfocados desde un punto de vista personal (como mujer) y profesional (como entrenadora y fisioterapeuta), centrados en los cuidados y la experiencia propia de todo el proceso, tanto deportiva como de salud en general.


En este artículo voy a hablar de la planificación, de la búsqueda del embarazo compartida con Oriol, por si algunas parejas se sienten identificadas o quieren conocer nuestra experiencia.

Presión social

Empezamos con la presión social, pues cuando vives en pareja, llegas a los 30 y si encima te casas… se eleva exponencialmente y deberíamos estar preparadas para eso, por qué no solo te acribillan con los anuncios de “clearblue” o de “ropa para embarazadas” en las RRSS, también la familia y amigos te preguntan, sin tener en cuenta las consecuencias emocionales o de pareja, «¿cuándo vais a tener hijos?». No preguntan si habéis pensado en tenerlos, o si os gustaría algún día…, NO, dando por hecho que debe ser así el siguiente paso. No me imaginaba que sería tan exagerado, y la verdad, te crea una presión añadida en cualquier caso: tanto si se hubiera decidido no tener descendencia, como si se ha decidido, pero se quiere esperar un tiempo, o si se quiere mucho, pero no se consigue el embarazo. 

En mi caso, nunca he tenido un fuerte instinto maternal, tampoco Oriol paternal, pero sí que nos entraron ganas de ampliar la familia juntos, así que decidimos intentarlo. 

¡Decididos!

La decisión a quedarse embarazada es parecida a la elección de una competición, con la diferencia de que un embarazo marcará el resto de la vida, no solo los próximos meses, y no solo como mujer, también como pareja.

Así pues, antes de ponerse, de no tomar precauciones, te preparas mentalmente durante un tiempo, te imaginas como madre y a tu pareja como padre, piensas en las consecuencias que habrá en tu cuerpo y como influirá en ti y en él (mental y físicamente), también en el deporte y la competición, valoras los riesgos y los beneficios, el coste económico a corto plazo (mejor no pensar a largo!!), cómo van a cambiar los fines de semana, y el día a día, como lo combinaremos con el trabajo, y los estudios, etc.  Y todo esto solo se puede intuir, especular, imaginar… por qué la primera vez todo es nuevo y muy imprevisible, aunque leas un montón o te expliquen mil y una cosas.

Una vez piensas que estás segura y decidida, toca visita a la ginecóloga que te hace la analítica previa, te recomienda ir tomando el ácido fólico y otras vitaminas importantes para el desarrollo del embrión. También visitas al dentista para evitar ir durante la gestación. Luego empiezas a escuchar tu cuerpo y a anotarlo en alguna APP (menstruación, ovulación, relaciones, etc.), te das cuenta de que no prestabas atención a nada de eso (en mi caso) y los ciclos iban extremadamente irregulares el primer año de dejar las anticonceptivas, luego se me regularizaron los ciclos aunque los tenía de 33 a 40 días, lo que sí que siempre pasaban 14 días entre la ovulación y el inicio del periodo.

¡Te das cuenta de los artilugios y trucos que existen! Para obsesionarse… en el caso de saber cuándo se ovula es importante para la fecundación, por lo tanto, detectarlo es interesante si quieres ir por faena. En mi caso, lo noto mucho y lo puedo verificar con las tiras que detectan la hormona LH, pero solo con escuchar mi cuerpo (líbido y moco cervical) puedo intuirlo. Hay aplicaciones que ayudan a controlar todo un poco, yo usaba la «Period Tracker«

AL LÍO…

app ciclo menstrual

Una vez informados de todo un poco, vas al lío, aunque dijimos que no tendríamos prisa ni miraríamos el calendario… te entra una preocupación como mujer, de si vas a poder quedarte embarazada. Luego, desde que ovulas hasta el periodo, si crees que ha coincidido que has tenido relaciones en un día “fértil”, te entra la neura de los 15 días, si vendrá la regla o no. Estos 15 días de espera son peores que los 15d de tapering. Solo tienes la cabeza allí, además cambias los hábitos, parecido a la previa de una competición importante: comes mejor, evitas los alimentos “con más riesgos”, deporte aeróbico, etc. Y escuchas el cuerpo a ver si notas algún cambio: ¡y lo notas todo!, pezones sensibles, dolor de ovarios, mear con frecuencia, sueño, hambre, … Al final, nada que no sea habitual antes de la regla en mi caso jaja… Solo que lo quieres asociar con que habéis hecho diana. 

Ya te advierten que las parejas suelen tardar entre seis meses y un año, pero como todo tu círculo, familias o amistoso te dice que “estáis sanos, lo conseguiréis a la primera, por qué yo me quedé a la primera o segunda…”, te crees que es posible y te preocupas cuando llevas “3 o 4” ciclos sin éxito.

La neura y las pruebas antes del positivo

Nosotros, tras pasado año y medio intentándolo, empezamos con las pruebas de fertilidad y trámites para técnicas de reproducción asistida. Yo ya había perdido bastante la confianza de la posibilidad de quedarnos de manera natural, también llevábamos una vida bastante ajetreada y pocos descansos de entrenamientos intensos (para LD). Y después de un año de pruebas y médicos, nos tocó visita e iniciar el proceso para la inseminación artificial a través de la Seguridad Social, en el Hospital de Sant Pau. Pasamos 3 meses relajados en cuanto a trabajo y entrenamientos, nos cuidamos un poco más para preparar bien el cuerpo (tanto el suyo como el mío), compramos toda la medicación para empezar en el siguiente ciclo. Pero la regla no venía… me había puesto la 2a vacuna de COVID un día después de la ovulación y pensé que algo estaría retrasando el periodo.

El 11/09/21, día de la Diada Nacional de Catalunya, después de pasar la noche en vela por culpa del cachorro que teníamos en casa… me hice un test porque llevaba 4 días de retraso y más de una semana con dolores de ovarios y pechos, y. aunque tenía muy pocas esperanzas, el test ¡salió positivo!

HGC POSITIVO

¡Qué calor, qué nervios, qué alegría y qué incerteza! No sabremos si por casualidad o causalidad, pero después de 3 meses de la última competición (Uri: Ironcat LD ’21 / Ivet: Ct España LD ’21), nos relajamos y nos cuidamos algo más, y finalmente, dentro de los varios intentos en poco más de dos años, salieron las dos rallitas 🙂

RECOMENDACIONES PARA LA BÚSQUEDA

Hay parejas que lo consiguen antes que otras, hay pocas que no sean compatibles y a pesar de algunas dificultades, muchas veces acaba siendo posible gracias a la ciencia. Lo que está claro es que cada vez cuesta más por qué el ritmo de vida ha cambiado y pocas veces se quieren tener hijos pronto, cuándo el cuerpo está más «fértil». Pero en este período muchas veces no tenemos estabilidad y aún se está estudiando o buscando trabajo.

Una vez se toma la decisión, suele ser importante preparar los cuerpos (del hombre y de la mujer) para que haya fecundación y luego gestar un bebé. Lo que hicimos nosotros los últimos meses y los consejos que daría, basándome en las recomendaciones actuales, base científica y experiencia propia:

  1. Deporte. Siguiendo las recomendaciones actuales y bases científicas…
    • En el caso de ser sedentarios, introducirlo en los hábitos diarios.
    • En el caso de ser activos, mantener el ritmo habitual.
    • En el caso de profesionales, si está costando, plantear bajar la carga y priorizar el nuevo objetivo saludable.
    • En el caso específico de los hombres, si la calidad espermática está alterada en movilidad y/o normalidad, evitar ropa muy compresiva y largos entrenamientos en bicicleta.
  2. Alimentación sana para ambos
    • Mujer – suplementada con 400 mg de ácido fólico y vitamina D (esta, en caso necesario). Si hay otras patologías, consultar con la ginecóloga y/o PNI (por ejemplo, para ovarios poliquísticos, interesante suplementar con mio-inositol).
    • Hombre – también si es necesario, suplementar el hombre con DHA, Qu10, Selenio u otros antioxidantes.
  3. Ritmo de vida, reducir el estrés de todo un poco: obligaciones, competiciones deportivas, formaciones, horarios laborales extenuantes, etc. Buscar tiempo para uno mismo y para la pareja.
  4. Hablar con los más próximos. Informar a la familia o amistades cercanas, por si hay presión añadida, dejar las cosas claras y que estén al día de las decisiones e inquietudes de la pareja.
  5. Confianza en una misma, pensar que es posible, pero que todo necesita su tiempo.

MI EXPERIENCIA Y ADAPTACIONES

Como he comentado, reducimos la actividad deportiva, y especialmente el entrenamiento «obligado», después de los triatlones de mayo y durante todo el verano. Ambos hicimos sesiones que nos apetecieran y poco desgastantes, también algunas caminatas y kayak en la semana de vacaciones. El resumen en gráficas:

Viendo las inscritas de mi GGEE 30-34 en el IM de Vitoria y sabiendo que solo había un único slot para este GGEE, veía muy, muy difícil conseguir la victoria, pero tal y como reza el slogan de Ironman “nothing is impossible” y debía intentarlo con todas mis fuerzas. El domingo pasado luché para que todas las inversiones (tiempo, dinero, etc.) y sacrificios de esta temporada para una carrera que en sí mismo me motivaba poco, al menos valiera la pena.


A pesar de competir como mejor supe y dando lo máximo de mi rendimiento físico y mental, no pudo ser. El domingo, en Vitoria, iba de ganar o perder, no de hacer marca o estar en el podio, así pues, el 2º puesto final me supo a derrota.

El hecho de no conseguir el slot me supo mal por muchas razones, entre ellas, porqué tuve que rechazar competiciones a las que me hubiera gustado participar: Pontevedra LD, Ironcat, Salamanca LD, y algunos half. Pero sé que tengo un cartucho por temporada, de hecho, el año pasado, competir en Ironcat antes del IM Vichy lo pagué muy, muy caro porqué luego ya me dejó sin poder entrenar bien la carrera a pie, y es que aún a día de hoy arrastro molestias, con lo que también me condicionó el entrenamiento para Vitoria.

En el terreno personal, han sido tantas horas invertidas, tanto dinero y tanta ilusión en la que compañeros, conocidos y familiares abocaron en mi durante el año y el día de la carrera, apoyándome y confiando en que lo conseguiría, que ha sido una gran decepción personal y siento que les he fallado.

Aunque yo me sienta así, también sé que debería estar contenta por el resultado, y en el fondo, sé muy bien que los que me siguieron y vieron competir no lo vieron como un fracaso, más bien todo lo contrario, ya que no tiré la toalla en ningún momento y lo hice lo mejor que pude hasta casi desplomarme en meta, manteniéndolos en tensión hasta el km 38.

El triatlón es un deporte que se mide individualmente, pero el logro muchas veces es gracias a un equipo, y por esto les debo mucho a la gente que me estuvo rodeando esta temporada. Ellos ya lo saben, ya se lo he dicho, pero me gusta recordarles que el gran resultado no ha sido solo mío. No sé como agradecérselo, lo único que puedo hacer es dar las gracias una vez más a Joan Ramon, Tina, Òscar, Miki, Emilio, Manel, Lino, Romain, y como siempre, gracias URI!

A pesar de no conseguir el slot, el fin de semana ha sido fantástico, ya que una de las cosas buenas que tiene la franquicia Ironman, es como tiñe las ciudades de triatlón y del color de su marca. Permite a los triatletas acercarse a los profesionales en la expo y disfrutar de la ciudad. Eso pudimos hacer con los deportistas del T3 Team y supporters que vinieron a animarnos en un entorno muy propicio para eso: el País Vasco y Vitoria.

Con una magnífica pareja y dos grandes triatletas: Ruth Brito y Eneko Llanos

Volviendo a la no clasificación y siguiendo con el análisis positivo, también puedo ver que me ahorro el dinero de la inscripción a Kona (casi 1.000€) y además que iremos mucho más relajados y descansados en nuestra luna de miel, pudiendo disfrutar del espectáculo en Hawaii desde el otro lado.

Es cierto que como entrenadora buscaba la clasificación para competir en el Mundial de IM de Kona, te da cierto caché entre los deportistas, pero como triatleta no profesional, no es el objetivo que más me motiva, así que si vuelvo a estar algún día en forma, dudo mucho que lo intente de nuevo.


Entrado en los detalles de la preparación para el Ironman de Vitoria, resumidamente lo he entrenado de la siguiente forma:

– últimos 7 meses –
  • Nadando para mantener (3-5d/semana).
  • Bici todo lo que he podido por tiempo disponible: de enero a mayo salí siempre que pude con «mis deportistas» (*) que preparaban Ironcat (mucha Z2), y después de exámenes, ya a ritmos específicos (Z2/3) y añadiendo algunos cambios más fuertes (>Z4).
  • Y la carrera a pie lo mínimo, según molestias y sin cambios de ritmo.
  • Otros aspectos importantes, lo que sería el entrenamiento invisible, no los cuidé mucho, ya que comí desordenadamente durante el curso, no practiqué demasiado la nutrición en carrera, no pude dormir las horas que me hubiera gustado, y tampoco tuve ganas ni tiempo de ir al gimnasio para trabajar la fuerza.
* Miki – Uri – Ivet – Joan Ramon – Òscar *

A pesar de que no fue una preparación excepcional conseguí un nivel muy bueno de rendimiento, me sentía más fuerte que nunca considerando el triatlón como el conjunto de las tres disciplinas, ya que corriendo me faltaba bastante ritmo y fondo, pero lo compensaba la natación y bici.


En cuanto el día de la carrera os dejo una pequeña crónica de lo vivido:

  • Natación: 57’36» (a 1’30″/100). Salimos a la vez con Uri y Emilio en el bloque de <60′, por nuestro nivel y para no pillar drafting en la bici. Pudimos nadar juntos, una pasada, un gustazo ir a los pies de Uri una vez más y los tres encabezando un grupo, aunque en los primeros 2km los perdí algunas veces porque íbamos adelantando a mucha gente
Uri al fondo y Emilio justo delante
  • T1: 3’57». Algo lenta porque no me salía el neopreno, ya que no me puse crema hidratante por la mañana y no resbalaba en los brazos ni tampoco en las piernas, pero me fue bien poniéndome casco, calcetines y cogiendo algunas barritas para el sector de bici.
T1
  • Bici: 5h05′ (35km/h – 3,2w/kg). Tiempo tal y como estaba previsto a pesar de apretar 2-3w más, que los compensaban las frenadas debido a los fuertes giros y adelantamientos a doblados. Puse como objetivo ir a 160w NP apretando un pelín más en los repechos, sabía que era un IF un poco elevado (77% FTP) pero debía arriesgarme si tenía fuerzas. Me puse 1ª al salir de la T1 adelantando a Ekaterina Shershen, una ex profesional olímpica, y con la 3ª recortándome muy poco a poco las diferencias. Durante los primeros 70km fui a 165w, pero luego mantuve a 160w sin flaquear, con energía. Tuve más sed que nunca, bebí demasiado y además no me comí 3 de las barritas que llevaba. Notaba la barriga a tope, sin haber digerido nada deseando que se solucionara al bajar de la bici.
  • T2: 2’32». Todo bien aunque magullada del sector de bici por estar tanto rato acoplada. Me puse el dorsal, cogí las chuches, la visera y a correr.
km 5
  • Carrera a pie: 3h33′ (5’03″/km). Al bajar de la bici y empezar a correr noté que algo no iba bien: empecé con el flato habitual y pensé que aflojaría o que se iría o los pocos kms, pero no, todo fue a peor, ya que seguía con mucha sed, sin asimilar el líquido, doliéndome la barriga y sin apetecerme las golosinas ni los geles. En el km 5 la pájara ya empezaba a aparecer, cosa poco común en mi, y como consecuencia los cúadriceps y gemelos empezaron a contracturarse y fallar. Preveía una maratón agónica y así fue. Estaban Joan Ramon y Tina animando a todos (foto) y cantándome los tiempos, diciéndome que no sacaba ventaja a la 2ª: yo seguía en 1ª posición y venía Karen Schultheiss a la caza (ex-pro suiza). No me podía permitir reducir la marcha y estaba sufriendo demasiado para los km que me quedaban. No recuerdo en que momento no pude más pero empecé a andar en los avituallamientos, cosa que no había hecho nunca hasta entonces en una carrera, pero no podía más, lo estaba pasando demasiado mal y pensaba que en algún momento me iba a caer por el mareo o por fallo muscular. Sabía que me pasaría Karen, Maja o alguna otra, pero no podría hacer nada más. Igualmente no me rendí, no paré de intentar correr a pesar de que en el km 38 me dijeron que ya me había adelantado (virtualmente, porqué tomó la salida más tarde que yo). Corrí todo lo que pude, hasta cruzar la meta y lo hice por respeto a todos los que estaban dando soporte desde casa o en Vitoria, pensando que sería el último IM en mucho tiempo y pensando en las vacaciones que vendrían después. De todos modos, 3h33′ de parcial en la maratón ya era mejorar 1’30» mi previsión y aún más considerando que había 32 giros de 180º.
  • Meta: 9h43′. Entré pidiendo disculpas a todos los que confiaban en que lo conseguiría, con una enorme pena, mucho mareo y mucho dolor. Entré en 2ª posición de GE 30-34 y 10ª general, incluyendo las PRO.

La verdad es que salieron los tiempos y ritmos tal y como había previsto, incluso unos segundos menos, así que lo considero como un éxito si no pienso en el slot.


Me despido de los entrenamientos «obligados», como dije en el anterior post. Ahora toca hacer deporte según me apetezca y antes de acabar la temporada estaré en la línea de salida del Half de Mequinenza y el Half de la Ballena Alegre. Y en el IM Kona también, ¡pero como espectadora!

El título de este post me ha salido después de varias reflexiones durante meses, o temporadas, especialmente este año que me propuse entrenar lo que pudiera, darle de nuevo un poco más de prioridad al triatlón para intentar conseguir slot para Kona, a pesar de tener la prioridad nº 1 el trabajo y la 2º los estudios, sin dejar de lado la pareja y siempre respetando momentos del día para él y la casa. 

El título refleja mis sentimientos contradictorios con este deporte. Me encanta competir en triatlón de larga distancia, y sin drafting, pero a la vez, es muy duro el día a día para conseguir una buena carrera.  

Podría decir que me pasa desde que tuve mis mejores resultados (desde Ibiza 2015 o Ironcat 2016), que era justo antes de liarme con otra carrera, cuando dudaba en empezar fisioterapia o invertir un año más al triatlón, pensando que me hubiera gustado probar como “PRO” para poder estar al lado y competir junto a las mejores (no solo nivel nacional), y aún tengo días en que lo pienso, pero luego se disipa la idea, ya que es demasiada inversión de tiempo, dinero y salud.

Es bastante arriesgado para el poco aporte económico, que al final es lo que manda. A mi no me gusta mucho y me cuesta tener ayuda de marcas de material o nutrición, uno, porqué es difícil en este deporte y dos, porqué no me gusta estar obligada a hacer “spam” constantemente. Me encanta el triatlón, pero también me gusta invertir el tiempo libre en muchas otras cosas que quedan apartadas cuando se entrena tantas horas (por la falta de tiempo, por el cansancio que se arrastra cada día o por miedo a que influya negativamente en los entrenos), también me gusta trabajar y estudiar, que, por suerte, está relacionado con el deporte. 

Creo que es necesario entrenar y competir en el deporte que practican quienes te “contratan”, por varias razones: 

  • Para experimentar lo que siente tanto un deportista que se inicia o uno élite 
  • Y porque muchos deportistas se fijan en los resultados competitivos a la hora de escoger entrenador, más que en los conocimientos. 

Por esto me gusta combinar las dos cosas: estar al día en cuanto a conocimientos con formación continuada y competir a nivel “medio” para dar bombo en las redes sociales, entrenar para conseguir los objetivos, hacer malabares para encontrar hueco para entrenar y asesorar a l@s deportistas que están en situaciones similares, también competir en sitios diferentes para conocer pruebas que puedan hacer nuestr@s deportistas y así recomendar o dar mejores consejos. 

La “lucha” por el SLOT de Kona era un objetivo meramente profesional, una gran inversión de energía, tiempo y dinero (como si fuera una formación) para tener una experiencia más en la liga de IM, y el espectáculo de Hawái. 

Como deportista de GGEE, ya he dicho muchas veces que no me motiva, ya que seguramente si fuera PRO me gustaría luchar por ese objetivo y competir con las mejores del mundo, pero en GGEE hay un gran negocio detrás y una degradación de este bonito deporte de larga distancia, aunque gracias a esto los PROS pueden tener buenos premios y organizaciones.

La marca IRONMAN ha dado a conocer el triatlón a más gente y ha provocado que algunos se enganchen al triatlón o tengan una motivación para hacer deporte. Pero a la vez, y por el contrario, pienso que IM es uno de los grandes responsables de lo que está sufriendo el triatlón de larga distancia, metiendo a mucha gente en los circuitos, sin prácticamente limites de tiempo con lo que se atreve mucha gente a hacerlo (sin entrenar lo que toca, sin importarle las reglas, ansias por el slot a toda costa, etc.) y otras empresas están siguiendo el camino para llenarse los bolsillos, no para cuidar al deporte ni a los triatletas. Es una pena, por esto digo que IM Vitoria* va a ser mi último IM, pues ya el IM Vichy quería que fuera el último, pero quedarme tan cerca y la gente animándome a volver a intentarlo… pues piqué para el segundo asalto. Porque era este año o ningún otro. Ya que Hawái ‘19 nos vamos igual, y no quiero volver allí por mucho que lo disfrutemos, porque me gustaría ver muchos lugares en el mundo y con lo caro que es ir allí, quiero conocer otros sitios, culturas, paisajes…

* Para el segundo intento escogimos ir a Vitoria, no por el bajo nivel precisamente, sino por precio: proximidad viaje, alojamiento gratis con la furgo, etc.; y por la fecha: pasado exámenes, pero antes de agosto, para disfrutar del verano.

Este año ha sido muy duro. Por las asignaturas, por las prácticas, por el trabajo, por tirar adelante el T3 Team, por organizar la boda, por el poco tiempo disponible en general y por los gastos como autónoma. Muchos madrugones, pocos días sentándome a comer (suerte de los “tuppers” en medio de clase), pocas horas con la familia, siempre arrastrando algún dolor entrenando y compitiendo.

Por suerte, ha compensado bastante: no me quejo de falta de trabajo, me he sacado el 3r curso limpio y he subido al podio en cada competición (carreras, cicloturistas o triatlones), pero sobretodo ha compensado y he tenido buenos resultados por el equipo que hemos formado, no solo el T3 Team, si no por los compañeros de fatigas con los que me he rodeado (Joan Ramon, Miki, Oscar, Romain, Emilio, Lino, Manel, Quike, Alex,… ), todos nos hemos ayudado mutuamente, especialmente con Uri (que aunque parezca muy bonito entrenar con tu pareja, cuando te parece que solo haces esto, es duro), pero sin todos ellos no hubiera hecho ni la mitad de entrenos, por lo tanto les debo la temporada especialmente a ellos. Y sin Uri – BioBikeFit -, tampoco hubiera tenido esta bici ni el correspondiente mantenimiento o bikefittings.

Si todo va bien en los siguientes días, la gráfica hasta el 14 de Julio tendrá esta tendencia –>

En esta temporada ha predominado el sentimiento de “odio”, de entrenar porqué tocaba mas que por gusto, y estoy bastante cansada. Por esto necesito un respiro, necesito un año sin la obligación de entrenar, quiero ir a la montaña, quiero hacer carreras de pueblo, algún OL o MD sin ponerme presión, quiero hacer deporte sin dolor, quiero levantarme algún día sin despertador, quiero disfrutar de nuestra luna de miel, quiero acabar el grado sin tanto estrés y dedicar más tiempo a “mis” deportistas y al club, también empezar a coger experiencia como fisioterapeuta.    

Así que nos vemos en los próximos triatlones, pero seguramente como supporter o participando con un peor estado de forma 😉

Pero antes… ¿KONA? 

Viendo las inscritas y el único slot, lo veo muy muy difícil pero como dicen: “nothing is impossible” y lucharé para que esta inversión valga la pena.

En estas fechas y desde el 2012, iba a participar en el MonegrosMan LD de San Juan de Flumen. El año pasado ya nos informaron de que no se celebraría más así que buscamos una alternativa y vimos el 1r Half de MotorLand, disputado en el circuito de Alcañiz.

Me gusta mucho competir en Aragón por los circuitos, la “no-masificación” de competidores y sobretodo, por el trato de los deportistas. Siempre cuidan detalles como espacios de acampada, servicios, consultas previas, comida de después, espacio para los acompañantes, premios, etc.

Y a pesar de ser la primera edición, cumplió las expectativas. Esperemos que se haga muchos años más y se anime más gente, porque seguro que mejoran algunos aspectos y pasará a ser un triatlón que no falte en el calendario de muchos triatletas. 

El día antes fuimos a ver y a rodar un par de veces por el circuito, y tenía buena pinta.

En cuanto a la competición, puede que alguien ya leyera el post de Uri , pero quiero dejar en la web un poco mi crónica de este Half. Ahí la dejo:

Fue una natación espectacular, muy bonita y emotiva, ya suele ser el segmento en el que más disfruto (cuando no me machacan mucho), y esta vez lo superó. A las 8h salimos todos juntos y empezamos muy fuerte, sin perder de vista a los primeros y los pies de Uri. A los 500m hubo algunos que se desorientaron, los avisamos, pero nada… luego al kayak (juez) que los avisó e hizo recular los que se iban a saltar una boya, pero nosotros seguimos, nadando fuerte y vigilando la orientación, que con el sol y pocas boyas, costaba. Uri y yo conseguimos separarnos del segundo grupo, íbamos solos y los 2 primeros, brutal, en un momento se despistó y le grité, nos reorientamos y seguimos los últimos metros hacia la T1 juntos. Antes de tocar alfombra le toqué los pies como muestra de agradecimiento, me llevó con el gancho, y al salir del agua le dije varias veces: Felicitats! Enhorabona! Molt bé Uri!! Felicitats! No solo por la fantástica natación, si no porque iba a liderar la prueba un rato y esto emociona como entrenadora y pareja. Yo iba a liderarla en chicas, aunque la moto delantera la llevaba él 😉 

Foto: Anam Avero

Cogí la bici y fui a 8-10w más de lo que quiero hacer en el IM de Vitoria, ahora tocaba no pasarme y regular, que aún quedaba una semana de carga y no me quería reventar. Era un circuito muy bonito y variado: por los campos de Puig Moreno, Valmuel y dentro del circuito, con ondulaciones y rampas que picaban las piernas. Me salieron 168w NP (3,4w/kg), a 32km/h, sacando más de 25’ a la segunda. Así que ya podía correr como quería sin sufrir y sin tentaciones de apretar. 

Quería conseguir correr sin pasarme, porqué compitiendo doy demasiado y luego lo pago. Eran 3 vueltas de 7,1km, la primera la hice un poco más rápida, para ver cómo iba respecto a la segunda y porqué aún no he había dado el bajón por el calor infernal (unos 37º sin una sola sombra, rodeados de asfalto), luego bajé el ritmo, parando mucho en los avituallamientos (¡cómo nunca había hecho!) para beber y refrescarme.  Fui a 5’/km incluyendo las paradas, ojalá pueda mantener esto en 3 semanas. 

Foto: Anam Avero

Contenta por el resultado individual (1ª) y de equipos (1º Masculinos: Juanma Cárdenas, Joan Ramon Castelló i Oriol Palau), también por las sensaciones. Contenta por haber competido en ese triatlón, muy agradecida a la organización, felicitarles y animarlos para el 2020, que volveremos, animando o compitiendo los del T3 Team 

Foto: Agency Sport Media
Foto: Agency Sport Media

Noticias:

Como de costumbre, dejo el resumen del Triatlón, en este caso el «B de Banyoles», B teóricamente por la distancia, aunque de B tuvo poco…. Y si no cambian el circuito de ciclismo, o el formato, no volveré a escribir una crónica de este triatlón aunque me enamore ese sitio.

Nunca había competido en MD allí, los sprints y olímpicos son fantásticos, pero me habían hablado del drafting que suele haber en este “half”.

Igualmente le quise dar una oportunidad aprovechando que este año era Campeonato de Catalunya.

El día antes ya avisaron que recortarían, en el caso de nadar, 1400m. debido a la temperatura del agua y exterior, con lo que me dejaba sin opciones de estar en lo más alto del podio, así que me fui a dormir muy desmotivada. Nos levantamos, retrasaron la salida 25’ y al final resultó que nadamos un poco (800 de los 2200), aunque no estaba demasiado fría pero fuera estábamos a 6º… total, que nos mojamos lo mismo que si hubiéramos nadado todos los metros, pero el reglamento manda.

Las chicas empezamos 5’ después de los chicos, yo salí a tope, tenia a Juliana Villasante a pies y me dejó liderar la natación, que ya me gusta, nadamos a gusto y hasta los últimos metros no avanzamos a los últimos chicos. Pero en la T1… vaya follón, estaba todo el mundo ahí.

@jdctriathworld

Luego en la bici sufrimos x2, por la dureza del circuito y por la hipotermia. Pero para mi, creo que hubo varios problemas en este sector, principalmente: 1. Natación corta con lo que la gente no se espació mucho 2. Demasiada gente en el circuito 3. Carretera estrecha, revirada, subidas y bajadas –> muchos cambios de ritmo. Un combo que, si ya se criticaba este triatlón por el drafting, con esto ya os podéis imaginar. Yo pensaba que nunca lo diría o escribiría, pero inevitablemente hice drafting los 72km.

Lo pasé muy mal, tenía mucho frío, Villasante apretándome por delante o detrás (íbamos turnando hasta el km 35 que pinchó un poco), no podía avanzar la gente, había tapones en las subidas y en las bajadas, en los llanos cada uno iba a un ritmo diferente, a la que dejaba más de 4m con el de delante se ponía otro en medio, total, que si no eras de los 3 primeros o de los últimos, hacías drafting. Había jueces, bastantes, y mira que era complicado meter una moto entre tantos ciclistas, pero no nos dijeron nada, a pesar de que intentaba mantener 3m por delante y 1m por el lateral, eso era drafting, me sentía fatal, no lo estaba disfrutando nada, una de las veces le dije al juez: “Què hem de fer? És imposible pedalar, està ple de gent! Jo faig el que puc, però m’estic estressant”. Fui casi todo el tiempo con la misma gente, y algunos los conozco y sé que tampoco son de esta pasta, entre ellos íbamos avanzándonos con Sergi Marzo o Eugeni Prieto, y les iba diciendo, perdón, perdón, pero en subidas y llanos cada uno iba a una velocidad diferente.

Entre tanto merder, a final me salieron más W que nunca, hice los 72k a 3,6w/kg. Contenta por eso, pero a pesar de esto no pude sacar ventaja a Mercè Tusell, así que al llegar a la T2 sabía que pronto se me acabaría el liderazgo.

Bajo a correr con buenas sensaciones y por lo que había podido entrenar a pie, muy contenta por el ritmo que llevaba (4.20), igualmente, a los 10km ya me pongo segunda y bajo ritmo a 4.30. Mercè ganó haciendo un carrerón!! Y Villasante llegó unos minutos detrás de mí, que me hizo sufrir y exprimirme al máximo.

Contenta por mi rendimiento el día de la prueba, pues aún no he empezado a entrenar específicamente, pero un poco decepcionada con la prueba en general, y más siendo Campeonato Nacional de MD.

Pero de todo se aprende y está bien competir en diferentes sitios para luego saber seleccionar mejor.

Ahora sí, cuando los chicos hayan competido en Ironcat y yo acabe exámenes (junio), me toca dejar de acompañarlos y hacer lo que me toque, de manera más organizada y esforzándome un poco, aunque iba muy a gusto en zona 2 jaja . El IM Vitoria está cerca!

Dos semanas antes nos estrenamos con el nuevo Club T3 Team, en casa, en el Duatlón de Rubí. Con gran participación de los socios y una 2ª posición femenina.

Esperábamos superarlo en el primer triatlón de la temporada, el 9º Triatlón de Terres de l’Ebre (3,2km + 90km + 20k) este 31 de marzo y así fue. 

He participado en todas las ediciones de este triatlón, debutando allí en MD. Pero este año habían avanzado la fecha, así que coincidió con el cambio horario y con un día frío, lluvioso y con viento. Por suerte, al final no anularon el sector de natación, aunque sufrimos un rato más.

En cuanto a mi nivel de rendimiento, viendo los números en TP este año llegaba más baja de CTLs (116 vs. 131), porque me está costando mucho sacar horas entre la universidad y que trabajo un 50% más que el año anterior… Pero nadando me notaba mejor (hemos hecho menos horas, pero más técnica) y en bici, pues al menos había salido a la carretera, acompañando a los chicos en sus entrenos, pero con dudas sobre la posición ya que hemos cambiado de bici recientemente, de sillín, y bajado la potencia la última semana; corriendo sabía que iría mal al no entrenar mucho este sector por las molestias en la pierna que arrastro desde el último Ironcat. 

TRIATLÓN 

SWIM. No probé ni el agua por no coger más frío. Salí fuerte, pero perdí a mis referentes porque hay mucho trozo hasta que no cubre y con mis piernas cortas, no pude hacer más! Pero ya en la segunda boya conseguí apretar y avanzar hasta encontrar el grupito de Emilio R, Ferran G, Quike, Uri, … y me quedé con ellos hasta la T1. Creo que fue más largo para todos, y salieron tiempos más altos –> 49’46”

apurando para no andar

BIKE. Como iba 1ª, decidí no taparme para ganar unos segundos en la T1, a pesar del frio, corriendo el riesgo de congelarme. Fue duro por la temperatura, estaba nublado y el viento no era caliente. Quería dar unos 10-13w más que el año anterior (157w – 2h33’), quería sacar más ventaja por si luego no podía correr demasiado, y costó mucho, me dolían las piernas, pero pude mantener como mucho y de manera estable 167w, cosa que me permitió rebajar unos minutos en el segmento, a pesar de las condiciones meteorológicas, también ayudó el cambio de bici, las tapas y en conjunto, una posición más aerodinámica –> 2h27’ / 2h30’ con las transiciones

RUN. Seguía 1ª, bajé con las piernas bien cargadas y con la incertidumbre de dónde estaría la siguiente chica y quién sería (¿¿Mercè, Cristina, Gema, …??) porqué todas iban a correr más rápido que yo. Miré en el punto de giro y cuando las ví calculé que Cris iba 2ª a 2,6km y Mercè 3ª a 4,1km, así que era difícil que me atraparan a no ser que me pasara algo, aun así, siempre se sufre y piensas que te van a coger, apreté un poco más hasta el km 12 y luego bajé el ritmo –> 1h30′

Cruzando la meta muy contenta, bajando incluso 1’ del año pasado, dejando un nuevo récord femenino a batir. Aunque por las condiciones del día y la pequeña modificación del circuito a pie, en general salieron tiempos más altos.

Contenta por mi resultado y también el de los chicos, que además hicieron segundos por equipos.

Luego la T3 con los compañeros en “Lo Xibec”, para cerrar el fin de semana. 

Agradecer a todos los que estuvistéis animando y haciendo fotos el domingo, bajo la lluvia y el viento. Y por supuesto, gracias a Uri -y BioBikeFit 😉 – para ayudarme con la mecánica, revisiones de la posición, prestarme material, además de darme la motivación diaria para entrenar, porque voy muy cansada física y mentalmente, y sin su ayuda no entrenaría ni la mitad de días ni tampoco tendría esta bici.  

Notícies:

En octubre ’17 , después de un año muy duro con la universidad, trabajo, mudanzas, virus, accidente, y otros contratiempos, tenía que buscar una motivación para recuperarme de todo y me apunté con la idea de volver a moverme e intentar coger slot para el mundial de Kona ’19.

La verdad es que, a pesar que me guste mucho la larga distancia (LD), nunca me había llamado mucho la atención los triatlones de marca IM porqué están masificados y son muy caros, es decir, que son un negocio donde no cuidan al deportista ni respetan la esencia de la LD. Aún y así, me inscribí en Vichy para intentar clasificarme para Kona, Hawaii (aunque fuera en GGEE) ya que también pienso que esto podría darme un «caché» extra como entrenadora.

Así que compre una cabra de 2ª mano, sencilla pero suficiente y…. El objetivo hasta junio (final de 2º curso) era coger la forma de manera progresiva y hacer lo que pudiera de deporte, acompañando en algunos entrenamientos a Oriol Palau y algún otro deportista, pero sin planificar nada, aunque competí bastante: C.E.Tri Invierno, carreras de trail, duatlón Rubí y un par de triatlones –> En abril (Doble Ol. TTEE) vi que no estaba tan mal y luego decidí hacer el Ironcat (para afrontar mejor los exámenes jeje), que aunque me faltó un punto de forma, me salió bien; no me podía quejar. Pero supongo que la falta de preparación la pagué con una tendinopatía del Aquiles, que he arrastrado el resto de semanas.

Así que al acabar exámenes, y con la ayuda de Uri planificando mi TP (porque sola hago el «vago») me puse a entrenar de verdad, especialmente natación y bici, ya que el Aquiles no me dejaba correr. Quedaban 12 semanas para Vichy y lo preparamos así:

El objetivo era llegar a 160CTL máximos para llegar un 11% más bajo el día de la competición, y nos acercamos (puede que algo más floja y demasiado descansada?). Nunca había llegado a tantos, y con la sensación de tan descansada (aunque había días muy duros!), pero 100 CTL en natación no son tan duros como 100CTLs a pie, así que creo que están un poco “sobrevalorados”. En la gráfica se puede ver la evolución:

Y la distribución de las cargas / volúmenes de entrenamiento fue así:

Manteniendo el ritmo en natación. Intentando subir, o recuperar, mi antiguo el FTP en la bici para aguantar a una intensidad superior que en el Ironcat ’18. Y con una introducción progresiva de la carrera a pie, después de la 1ª sesión de EPTE, pero nunca sin pasar de los 21km (en el Half de Mequinenza). Luego algo de fuerza, pero menos de lo deseado (por cansancio y falta de horas) y el tema nutricional un poco más descuidado, tanto el día a día como el acostumbrar al intestino a la ingesta que debo hacer en el IM.

A ver como sale el domingo, el slot está muy difícil (solo hay uno y en el grupo más fuerte: 30-34F) y voy con la espinita un poco clavada de no haber podido entrenar del todo bien. Pero siempre hay contratiempos, no?! Así que pase lo que pase, habré disfrutado del camino,  compartiendo entrenamientos con magníficos deportistas, entre ellos, los de la foto…

Y por supuesto, al lado de Uri. Esta vez no solo como pareja y compañero de fatigas sino también como entrenador <3.